Sobreviviendo
Santiago German - 07-02-2007 18:16:29 | Categoria: Minas, fatos, minusas y agachadas
Ideas prácticas para sobrevivir siendo estudiante.Como no andábamos bien de fondos, en aquel departamentito de Uruguay al 3200 y en pleno casco de Santa Fe, se nos dio por criar una chancha en la bañera y una vaca lechera en el balcón.
Al principio prácticamente no teníamos problemas, salvo por la policía que buscaba desesperada en los alrededores a un par de sujetos que habían secuestrado una vaquillona lista para preñar. La chancha la conseguimos por un pariente descuidado y la trajimos en bolso desde Entre Ríos y por colectivo.
Al principio la chancha se quejaba un poco y quería escaparse del baño, pero mientras que la fuimos alimentando con sobras de comida y basura de los vecinos, la chanchita fue engordando y cada vez se podía mover menos. La metimos en la bañera y hubo un momento en que no pudo saltar más la cerca de porcelana.
Para resolver el problema de la parida no quedó otra que hacerle inseminación artificial. Elías que era el más experimentado de la casa, según sus propios comentarios, en temas de campo, tomó la posta. Un día solicitó formalmente que lo dejáramos a solas con la chancha y que él se encargaría de embarazarla, tenía todo bajo control. Así fue que tuvimos un hermoso día de parque y al regreso una chancha embarazada y definitivamente enclaustrada a la resistente bañera.
La chancha fue engordando y tuvimos miedo de reventar la bañera por lo que acudimos a una exigente dieta recomendada por un amigo que estudiaba nutricionismo y certificada por otro que estudiaba veterinaria. Gracias a dios en casa de estudiantes, nunca faltaron profesionales que acompañen la iniciativa y al módico precio de una prometida tira de chorizos que mugía en el balcón y se revolcaba en el agua con shampoo del baño. El entusiasmo y devoción con que nuestros amigos aportaban a la empresa era comprensible solo analizado esto último, a esa altura el porcentaje de chorizos prometidos ascendía a aproximadamente un cuarenta por ciento de los animales.
El problema de la vaca en el balcón era fácilmente solucionable siempre y cuando lográsemos subir la vaca a un segundo piso por escaleras caracol. Entre trastabilleos, humaredas afrodisíacas y escaleras rotas por las patas sucias del animal, llegamos gloriosamente al departamento y un dulce fardo de alfalfa aguardaba las fauces del vacuno.
Con la chancha en la bañera y la vaca perfectamente acondicionada, nos aprestamos a recibir los tan esperados lechones que en nuestro caso particular llegarían para aquel maravilloso julio de 2002. Una vez nacidos, los chanchitos, y cuando ya se podían mover con bastante soltura, debimos encontrar algún método que nos permita mantener a los cerditos cerca de su madre para una correcta alimentación pero que a la vez siga permitiendo nuestras duchas semanales. La decisión fue unánime y no quedaron dudas de que el ingenio se agudiza con la necesidad. A modo de cortina de baño colgamos los quince lechones del caño con cadenas atadas a las patas traseras, y cual chancho fotografiado en pleno salto de jumping descansaban tendidamente la ristra de chanchos, que cada tanto se prendían a las tetas de la madre.
Logramos mantenerlos de esa forma hasta que pesaron unos diez kilogramos cada uno, momento en que decidimos venderlos, pero por nuestra personalidad pacifica y las limitaciones de forma para llevar adelante el sacrificio, decidimos vender los lechones discretamente atados a doce canastas de mimbre que le compramos a una gitana en apuros, los pintamos con tempera y motivos llamativos y cobramos una módica suma de dinero que nos permitió hacernos de un freezer usado en donde guardamos los tres lechones restantes asesinados por un carnicero amigo y que posteriormente tuvimos que vender puesto que el cariño con el que criamos a tan lindos animalitos nos impidió desayunarnos con sus tiernas carnes, por no sumarle el hecho de que varios de nuestros clientes casuales de lechones en canasta, se quejaron ya que según comentaban, le sintieron un suave gustito a shampoo en la carne, queja que desconocimos por completo.
Con la vaca el trámite de criarla fue relativamente sencillo. Todos los martes y viernes un Citroén 3CV que anteriormente nos había proveído de leche suelta diluida en agua, ahora pasó a proveernos de fardos de alfalfa cuidadosamente seleccionados, tan cuidadosamente seleccionados eran estos fardos, que el dueño del Citroén, según sus propias palabras, jamás había seleccionado un fardo de su campo, los fardos fueron todos distintos y bien aplicada fue por ese entonces la frase popular que dicta que donde comen dos, comen tres. El hombre logró vender fardos de alfalfa robados en campos vecinos y se desprendió del problema del reparto de leche aguada, a la vez que permitió que nuestro pequeño emprendimiento se provea de su propia leche.
Los martes ansiosamente esperábamos la bocina de aquel desvencijado vehiculo, con el chasis partido, un fardo en el baúl, cuatro galgos acostados en el asiento trasero entre alguno bidones con leche y nafta y una mulata colombiana venida a menos con un nene en brazos. Cada fardo salía veinte pesos y la infaltable promesa de una cadena de chorizos.
Como la vaca descansaba en el balcón, nos habíamos quedado prácticamente sin tendedero para la ropa, por lo que tuvimos que desarrollar un dispositivo alámbrico en las ancas del animal a fin de colgar de allí las docenas de calzoncillos recientemente lavados. Las quejas de los vecinos por ruidos y olores molestos los habíamos solucionado fácilmente con la promesa verbal de alguna que otra yuntita de chorizos, a lo que invocábamos que ya se podían olfatear en el ambiente. Fueron catorce los vecinos que tuvimos que convencer al costo de simplemente veintiocho chorizos en rosca, con lo cual la cantidad de embutidos prometidos ya ascendía al setenta por ciento de los animales.
Para mantener el control sanitario del hogar construimos puertas mosquiteros en el baño y en la puerta del balcón y lavábamos cada dos días la vaca con detergente y desodorante de ambiente. Para las heces de la vaca generamos un dispositivo tipo mingitorio con una canaleta que caía directamente desde el segundo piso a un volquete estacionado en la puerta del edificio y con la chancha no teníamos ese problema puesto que la ubicamos de tal manera que la cola apuntaba hacía el tapón de desagüe de la bañera. Para conseguir el volquete y destapar las cañerías del edificio debimos embargar otro porcentaje de chorizos y así se nos escapo uno de los últimos preciados racimos de salames.
El carnicero que mataba los animales y hacía los chorizos se quedaba con un treinta por ciento de la carne de los animales, valor que no habíamos tenido en cuenta y que por el momento de la faena nos comprometía en una deuda de veinte por ciento de combinación vaca-chancho o para expresarlo en chorizos, 200 acogotados de picado grueso.
La solución a esta ecuación maldita apareció ante nosotros como la única posible y la mas sencilla, vendimos los tres lechones y el freezer por un dinero que nos permitió comprar el citroén 3CV de nuestro proveedor de fardos, cargamos la chancha en el baúl, atamos la vaca al paragolpes y con la excusa de hacer un paseo recreativo debimos abandonar el tan querido departamento de Uruguay al 3200 a finales de Septiembre de 2002.
Hoy en día me pongo a pensar y me parece loca esta historia que acabo de contarles, fueron chifladuras de jóvenes aventureros que intentaban arreglárselas en un país en crisis. Poco conocimiento teníamos por aquel entonces del mundo en general, de haber sabido lo que hoy sé, jamás habría cometido el error de criar una vaca en el balcón y una chancha en la bañera.
Sin lugar a dudas el negocio eran las gallinas.
Comentarios (2) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
No contaste nada de cuando le dimos de comer a la chancha el hamster muerto, después de haberse bancado dos mudanzas pobre bicho. Pensar que Elías nunca lo vio...
Comentario de Gonza hace 2 años y 36 meses
-
Noooooooooo Diego!!!!!!!!!!!!!!!!! Inspirate mas seguido hermano!!!!! je je je je sos un personaje! ey mmmmmm entra la duda si ni será verdad lo de ustedes jejejejeje........... muy comico tu blog1 eso si pilas y segui escribiendo nene!! beso
Comentario de Lauri hace 2 años y 29 meses